Hola amigos, en la entrada anterior hablé de la educación infantil y debido a lo mucho que me importa hoy vuelvo a hablar de ello.
Tengo una amiga cuya hija es hiperactiva, no sé cuantos de vosotros habréis tratado con un niño hiperactivo, no me refiero a un niño nervioso que no para y es travieso; estoy hablando de un niño diagnosticado como hiperactivo, cuyo control de sus impulsos es casi nulo, tremendamente irritable y con frecuencia violento en sus reacciones, que no es capaz de mantener la atención más de unos minutos, que a pesar de que su conducta le reporte numerosos problemas, no es capaz de cambiarlas por mucho que sufra por ellas, a quien no importa como y cuanto le hables, sentirás que has estado hablando con una pared, para el que ni el premio ni el castigo hacen efecto.
Mi amiga ha recibido numerosas críticas sobre como educa a su hija, escuchando comentarios como: "yo lo arreglaba con dos hostias", "yo la encerraba en un cuarto y verías como cambia", etc. todos más propios de la disciplina militar que de la educación de un niño que lo que más necesita es amor y comprensión.
Lo más sorprendente es que casi todos los comentarios son de gente que, o no tiene hijos o tiene hijos de plastilina, como mi amiga y yo los denominamos.
Es muy fácil caer en criticar y dar consejos sobre al educación, sobre todo cuando no has pasado por la experiencia de educar a un hijo, recuerdo que a mi me pasaba lo mismo, me creía más que preparado y que sabia todo cuanto necesitaba para educar correctamente a un niño; me asombraba que los padres que conocía lo hicieran tan mal, ahora se lo equivocado que estaba y que yo no era mejor que ellos.
Por otra parte hay padres que se creen muy buenos educadores porque tienen hijos modélicos, cuando en realidad han tenido mucha suerte (ellos, no los hijos) por tener hijos dóciles y sumisos (tan moldeables como la plastilina) que son réplicas miméticas suyas.
Hay mucha gente que confunde la educación con el adoctrinamiento, considero que educar no es inculcar nuestras ideas y producir seres a nuestra imagen y semejanza, es ayudar al niño a desarrollar su propia y particular forma de ser respetando su derecho a ser y pensar diferente a nosotros.
Perpetuarse uno mismo en un hijo es un muy lógico motivo para nuestro yo biológico, pero no para nuestro yo evolucionado, como dijo Khalil Gibran:
"Vuestros hijos no son hijos vuestros.
Son los hijos y las hijas de la Vida, deseosa de sí misma.
Vienen a través vuestro, pero no vienen de vosotros.
Y, aunque están con vosotros, no os pertenecen".
Seguro que mi amiga comete errores, ¿y quien no?, pero yo ni creo necesario, ni me siento autorizado para orientarla sobre como educar a su hija, es una buena madre con una tremendamente difícil tarea sobre la cual tiene un limitado control.
Ella tiene todo mi respeto y admiración, así como admiro a todas aquellas madres solas que luchan sin ayuda por sus hijos.
Esto es todo de momento, recibid mi más profundo afecto, Alscissorhands.
Tengo una amiga cuya hija es hiperactiva, no sé cuantos de vosotros habréis tratado con un niño hiperactivo, no me refiero a un niño nervioso que no para y es travieso; estoy hablando de un niño diagnosticado como hiperactivo, cuyo control de sus impulsos es casi nulo, tremendamente irritable y con frecuencia violento en sus reacciones, que no es capaz de mantener la atención más de unos minutos, que a pesar de que su conducta le reporte numerosos problemas, no es capaz de cambiarlas por mucho que sufra por ellas, a quien no importa como y cuanto le hables, sentirás que has estado hablando con una pared, para el que ni el premio ni el castigo hacen efecto.
Mi amiga ha recibido numerosas críticas sobre como educa a su hija, escuchando comentarios como: "yo lo arreglaba con dos hostias", "yo la encerraba en un cuarto y verías como cambia", etc. todos más propios de la disciplina militar que de la educación de un niño que lo que más necesita es amor y comprensión.
Lo más sorprendente es que casi todos los comentarios son de gente que, o no tiene hijos o tiene hijos de plastilina, como mi amiga y yo los denominamos.
Es muy fácil caer en criticar y dar consejos sobre al educación, sobre todo cuando no has pasado por la experiencia de educar a un hijo, recuerdo que a mi me pasaba lo mismo, me creía más que preparado y que sabia todo cuanto necesitaba para educar correctamente a un niño; me asombraba que los padres que conocía lo hicieran tan mal, ahora se lo equivocado que estaba y que yo no era mejor que ellos.
Por otra parte hay padres que se creen muy buenos educadores porque tienen hijos modélicos, cuando en realidad han tenido mucha suerte (ellos, no los hijos) por tener hijos dóciles y sumisos (tan moldeables como la plastilina) que son réplicas miméticas suyas.
Hay mucha gente que confunde la educación con el adoctrinamiento, considero que educar no es inculcar nuestras ideas y producir seres a nuestra imagen y semejanza, es ayudar al niño a desarrollar su propia y particular forma de ser respetando su derecho a ser y pensar diferente a nosotros.
Perpetuarse uno mismo en un hijo es un muy lógico motivo para nuestro yo biológico, pero no para nuestro yo evolucionado, como dijo Khalil Gibran:
"Vuestros hijos no son hijos vuestros.
Son los hijos y las hijas de la Vida, deseosa de sí misma.
Vienen a través vuestro, pero no vienen de vosotros.
Y, aunque están con vosotros, no os pertenecen".
Seguro que mi amiga comete errores, ¿y quien no?, pero yo ni creo necesario, ni me siento autorizado para orientarla sobre como educar a su hija, es una buena madre con una tremendamente difícil tarea sobre la cual tiene un limitado control.
Ella tiene todo mi respeto y admiración, así como admiro a todas aquellas madres solas que luchan sin ayuda por sus hijos.
Esto es todo de momento, recibid mi más profundo afecto, Alscissorhands.
